Escuela de música Soli Deo de Villa de Ancón
En 2013, el padre Ugo de Censi y el obispo Lino Panizza impulsaron la creación de una casa de misión en Villas de Ancón, donde el padre Francis Jara, junto al maestro Wilfredo Tarazona y algunos voluntarios, fundó una escuela gratuita de música para niños sin acceso a servicios básicos.
El padre Francis se conmovió por el abandono que sufrían las familias en esta zona del desierto y pensó en acercar a los niños a la parroquia, ofreciéndoles espacios para su crecimiento. Surgió entonces la idea de formar un coro, que con el tiempo se amplió hasta convertirse en una verdadera orquesta. En paralelo, se habilitaron espacios para la práctica de deportes, el oratorio y la catequesis.
Con los años, el proyecto creció hasta contar con profesores especializados, múltiples disciplinas instrumentales y una infraestructura propia. Hoy, 250 niños participan en coros y orquestas, y varios de ellos han ingresado a la Universidad Nacional de Música, demostrando que la educación artística, unida a los valores, puede ser un verdadero motor de cambio social.



